Islas Canarias. En honor a los perros, no a las aves

Las Canarias es un archipiélago del océano Atlántico que conforma una comunidad autónoma española, con estatus de nacionalidad histórica. Es uno de los principales sitios turísticos de aquel país. Pero ¿por qué lleva ese nombre?

Es muy comprensible que que la mayoría de la gente, especialmente quienes no son españoles, piensen que las islas Canarias deben su nombre a la pequeña ave doméstica que los ornitólogos llaman Serinus canarius, oriundo de ese archipiélago español. Sin embargo, fue la canora avecilla la que tomó su nombre de las islas y lo divulgó a las más variadas regiones del mundo.

Uno de los primeros registros que existe de la palabra canario en lengua española es de fray Luis de Granada, hacia 1580 (ortografía de la época):
Quando oìmos deshacerse la golordrina y el ruiseñor y el gilgerito, y el canario, cantando, entendamos, que si aquella musica deleyta nuestros oìdos, no menos deleyta al pajarico que canta. Como gentilicio, canario se aplica no solo a los habitantes de estas islas, sino también a los vecinos del departamento de Canelones, en el Uruguay.

Para ese entonces las islas Canarias ya tenían unos quince siglos de antigüedad en los tiempos de fray Luis de Granada y el nombre de ninguna manera proviene de una ave, sino del perro. Y es que en el siglo I de nuestra era, Plinio el Viejo narró una visita del rey de Numidia Juba II a las Canarias, durante la cual se sorprendió de la gran cantidad de perros que allí había. El rey, que había al regresar a su tierra, llevo consigo una pareja de estos caninos, denominó a ese lugar Ínsula Canaria, en latín, ‘Isla de los Canes’.